Susana Fernandez, es profesora de infantil en el colegio de Legazpi.
Lleva
más de veinte años en la educación y estudió BUP Y COU antes de
hacer la carrera de magisterio.
Siempre
tuvo claro qué era lo que quería estudiar, puesto que siempre le
habían gustado los niños y antes de comenzar la carrera ya
trabajaba como cuidadora de niños y obtenía el título de monitora
de tiempo libre, por lo que ya tenía experiencia como educadora y
había acudido en varias ocasiones a colonias como monitora. En un
principio estudió la carrera para especializarse en educación
primaria, pero aprobó las oposiciones para trabajar en el ámbito de
educación infantil, sacando una de las mejores notas ese año en el
País vasco.
Después
de terminar la carrera comenzó a trabajar como sustituta, ya que no
había muchas ofertas de trabajo como docente aquel año. Pero poco a
poco empezó a cambiar de colegios firmando contratos más largos.
Todos los colegios en los que ha trabajado han sido públicos, y en
casi todos se ha sentido muy a gusto ya que no ha tenido experiencias
positivas. En el que más le costó adaptarse fue en el colegio de
Lasarte, en el que ejerció como sustitua durante unos meses en el
modelo A dando clases de euskera.
Se
le hizo dificil ya que los alumnos tenían un bajo nivel de euskera y
no fue de su agrado impartir esas clases. Pero afortunadamente, fué
una corta sustitución.
Ha
trabajado tanto en los ámbitos de educacion infantil, como en el de
primaria y también en el de bachillerato, por lo que ha vivido los
cambios que tienen los niños en esas edades, y es una cosa que ha
notado muchísimo a la hora de trabajar con ellos.
Una
de las cosas que le parecen más impotantes son las relaciones
familia-docentes, ya que piensa que el trato con los padres es
imprescindible.
Susana,
ha trabajado como directora, jefa de estudios y secretaria en todos
estos años, y las mayores dificultades las ha encontrado al ejercer
como directora, a la hora de tratar con sus compañeros en una
relación directora-docentes.
Siempre
ha tenido buena relación con los niños (excepto en alguna ocasión
ejerciendo como directora), al igual que con las familias de sus
alumnos. A su vez, se le ha hecho complicado el hecho de tener que
enfrentarse a malas actitudes con los niños y sus padres, en las
reuniones con estos, aunque afirma que sólo ha ocurrido en contadas
ocasiones.
Lo
que más le satisface de su trabajo es el hecho de poder ayudar a los
niños que les cuesta más, o los que tienen algun tipo de problema,
y que estos recuerden a los profesores de una forma positiva y
alegre, y como personas que les han ayudado en su educación.
Si
resume su trayecto como docente, llegamos a la conclusión de que
estos cada vez trabajan más con el paso de los años, y que la
metodología que se implanta en la actualidad también es totalmente
diferente a la que había cuando comenzó. Pero también porque se
les exige más, debido a que en la administración hay dan cada vez
más trabajos y existen más proyectos de los que forman parte como
IKT, GOLDEN5... (proyectos en los que se quiere incrementar el
trabajo en equipo, recalcar las atribuciones positivas, reforzar el
trabajo cooperativo...)
Susana,
por ejemplo, ha sido coordinadora de ciclo en DBH y primaria a la vez
que ha trabajado en estos proyectos para que pudieran seguir
adelante, algo que ha resultado con éxito.
Como
hemos mencionado al principio, toda la vida tuvo claro que era lo que
quería estudiar, por lo que nunca ha pensado en dejar el trabajo. Es
más, siempre ha pensado que si le tocase la lotería no dejaría de
trabajar, puesto que es algo que le apasiona.
El
momento más dulce ejerciendo como docente es el momento en el que
entra en clase y todos los niños corren a abrazarle y a darle besos.
En cambio, el momento más complicado fue al tener una mala relación
con el familiar de un niño que no conseguía avanzar o mejorar.
Susana
ve el trabajo de la educación como algo que esta en decadencia, a la
vez que a actitud de las escuelas con las familias.
Los
padres de los alumnos cada vez se ponen más de parte de sus hijos y
no escuchan a los profesores, no les preguntan qué es lo que ha
pasado cuando uno de los niños tiene algún problema en clase, y
tampoco se interesan por saber cómo van avanzando sus hijos.
Por
como está actualmente la educación piensa que el futuro de la
educación está en la relación entre los familiares de los niños y
los docentes. La escuela y la familia de los alumnos tiene que estar
en constante contacto para que la evolución de los niños sea buena
y vaya incrementando.
Arantzazu Calabor