Aitana Rodríguez es una docente
vitoriana que lleva ejerciendo esta profesión por más de 30 años. Actualmente,
imparte clases de educación primaria en el primer ciclo en el colegio público de
Borinbizkarra.
Aitana, estudió EGB,
Bachiller, COU y posteriormente tres años de magisterio. Principalmente,
nuestra entrevistada, tenía pensado hacer una carrera de físicas, pero,
finalmente, decidió hacer la de educación primaria. Según nos cuenta, nunca se
ha arrepentido de esta decisión puesto que piensa que es un lujo trabajar por
tanto años en algo que nos gusta.
Aitana nos comenta, como a lo
primero, nada más licenciarse, le costó bastante encontrar trabajo ya que fue
unos años en los que las familias tenían menos hijos y había muchos demandantes
y pocas ofertas para el puesto de profesor/a.
El principio de su carrera
profesional se resumió en hacer sustituciones, y siempre en colegios públicos, así
como en Luis Dorao, Abetxuko, Padre Orbiso, Angel Ganivet… Aitana nos resalta
como en el centro que más cómoda se ha sentido ha sido en este último citado
puesto que la relación con los alumnos y demás docentes ha sido la mejor que ha
tenido.
Haciendo un balance de su
carrera laboral, Aitana, nos resume como han sido sus relaciones con alumnos,
familias y compañeros de trabajo. La relación alumnos-profesor la clasifica
como buena, aunque los niños la describen como una profesora con carácter, al
final logra la relación de afecto con ellos. Con los demás profesores siempre
ha obtenido una relación fabulosa, y con las familias de los alumnos,
exceptuando algún caso, tampoco ha tenido problemas.
Aitana, siempre ha sido
tutora, aunque también ha logrado el puesto de coordinadora de ciclo en un par
de ocasiones. Hay que destacar, que su carrera se divide en dos fases: antes de
tener el título de euskera (EGA) y después de obtenerlo. La docente, define la
primera fase, como una etapa larga y dura de su carrera ya que le supuso mucho
esfuerzo el estudiar la lengua vasca, y, la segunda fase, como un ambiente más
agradable y tranquilo.
Pese a que la época anterior a
la obtención del título fue dura, Aitana, recuerda una experiencia como única y
satisfactoria de su carrera profesional hace unos quince años. En aquellos
años, a los alumnos de primero de la ESO problemáticos o con falta de atención los
mandaban a una clase con una profesora de refuerzo en el colegio público
Francisco de Vitoria. Aitana, era la profesora de refuerzo que iba a estar allí
por dos años ayudando a esos chavales. Cuenta como el primer año fue desastroso
ya que los alumnos se negaban hasta a realizar las fichas que ella preparaba incluso
a escuchar la clase pero, ésta, no se dio por vencida y quiso intentarlo una
segunda vez en el siguiente curso escolar. Aitana, nos cuenta emocionada, como
los domingos anotaba los resultados de los partidos de futbol que se habían realizado
ese fin de semana en una hoja y con eso daba las clases de matemáticas y lengua
a los alumnos usándolo como tácticas para llamar la atención de ellos y hacer
que les surgiese el interés por aprender de la asignatura. Al final, logro que
ese año sus alumnos obtuviesen buenas calificaciones y la hicieran comentarios
como: “Eres la mejor profesora que he tenido” o “Gracias por este año…”.
Para Aitana, esto fue muy
grato y le lleno de orgullo y satisfacción puesto que observando y comparando
el año anterior parecía imposible de creerse.
Nuestra docente, por suerte
como ella nos relata, ha sufrido cambios educativos como el cambio de la
enseñanza de EGB a la de la ESO, las oposiciones, y el descenso de natalidad
tanto para buscar trabajo como a la hora de dar clase; pero ninguna crisis
educativa.
Para finalizar, he de resaltar
que las expectativas nombradas por la profesora después de analizar a sus
alumnos a lo largo del tiempo, no son muy gratas. Según ella, los niños cada
vez acatan menos normas porque tampoco se les obliga o enseña a cumplirlas (ya
puede ser por parte de las familias…) Estas normas, son imprescindibles para estar
inmersos en la sociedad. Por ejemplo, en los pasillos de los colegios no gritar
ni armar jaleo, puesto que en las demás aulas hay más alumnos que pueden estar
concentrados haciendo un examen, ejercicios etc. Aitana, ve como consecuencia
que si no se pone una mejoría a esto, acabaran creándose alumnos mas
deficitarios.
La profesora Rodríguez, concluye
su entrevista definiendo su carrera profesional como exitosa ya que ha estado
por más de treinta años ( y alguno más que le queda) impartiendo clases a el
alumnado valiendo y poniendo ganas para esta profesión.
Alba Cuaresma.
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